Entrevista con el barnizador de coche

Cliente : ¡ Hola Joaquín ! Tuve mala pata . Otra vez vuelvo a  tu oficina. Hice una abolladura a mi coche. Espero que puedas arreglármela en seguida, pero temo que tengas que recambiármelo completamente.

Joaquín: ¡ Vamos a ver ! ¡ Ahí está !  Ya la veo al guardabarros trasero. Es “poca cosa” , me parece comparable a una ranura estrecha y veo  además  otro desprendimiento superficial a la derecha. ¿ Como ocurrió ? ¿ Es un daño que pagará tu seguro ?

Cl.: Lamentablemente no. Originé este daño yo mismo.
Dando marcha atrás equivoqué el margen y la distancia delante de una muralla.

J.: Por lo tanto no precisamos de hacer fotografías. No te preocupes, que te cueste mucho. Lo apañaré con una reparación astuta  (“smart repair”) . El único inconveniente será que yo sólo soy capaz de llevarlo a cabo.

Cl.: Opino que os limitéis al barnizado sin reparación de daños del metálico o de motor.

J.: No, además tenemos la formación de mecánicos de coches . Mi hermano también está certificado por la Cámara de Comercio e Industria en ambos especialidades.

Cl.: Recuerdo que últimamente me has dicho que sois dieciséis de plantilla en tu negocio. ¿ Porqué no tienes substituto ?

J.: Se trata de un método que se tiene que poner en práctica muy cuidadosamente y con buena experiencia para llegar a buen puerto. Participé en algunas formaciones especiales en cursos.

Cl.: ¿ De qué manera se actúa este trabajo ?

J.: Se aplica hierro calentado, semejante a una plancha, y  ventosas con depresión interna variable para alzar la lámina metálica. No se requiere remover y fijar totalmente  el guardabarros, y de ahí se ahorra mucho tiempo de trabajo, de ensamblaje y sobre todo tú ahorrarás 40 o 60 por ciento de pago, en caso de que corresponda el color aplicado con la primera prueba.

Cl.: ¿ Me podrás dar un plazo previsto para dejarte mi coche ?

J.: Realizo estas reparaciones en la plataforma postrera de mi empresa y actualmente tenemos muchas entregas. Mi secretaria te llamará por teléfono para darte una cita, cuando hallemos un intervalo de tiempo.Tendrás que dejarnos tu coche a lo largo de tres días y hoy me falta también un coche para equiparte con substituto.

Cl.: Me sorprende la dimensión de vuestro taller. Por suerte tu hermano es tu compañero. Sé que cumplirás dentro de poco la edad de retiro. ¿ Tu hermano continuará vuestro negocio ?

J.: ¡ Nunca ocurrirá ! Él es el mayor y es aficionado de la pintura y especializado en paisajismo. Es el primero que quiere empezar la jubilación y para nosotros será un problema  hallar un sucesor solvente para esta compra.

Cl.: Por supuesto los empresarios nunca tienen fecha límite
para entrar en  la renta.De paso me salta a la vista que se acercan las doce y media. Te pido que me permitas  invitarte a tomar el almuerzo juntos en el “Trevi”. Sé que  prefieres este restaurante al lado.

J.: ¡ Sí ! ¡ Encantado ! ¡Buena idea ! Acepto, te agradezco, con mucho gusto. Desde luego  escribo la tarea en nuestro libro de pedidos.

Cl.: ¡ Espero que la secretaría no me olvide , ni me omita !

B.Z.

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